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   EL PRONOMBRE PERSONAL

4.3 FORMAS DE LOS PRONOMBRES PERSONALES

4.3.1 Formas átonas

Los pronombres personales átonos (clíticos) de 1ª y 2ª persona son me y te en singular;  nos y os en plural. Función: objeto indirecto y directo.

Los pronombres personales átonos (clíticos) de 3ª persona son le, les, lo, los, la las. Función: objeto indirecto y directo.

a) Función de las formas átonas del pronombre personal - clíticos

Los clíticos o formas átonas de los pronombres personales desempeñan exclusivamente la función de objeto directo o indirecto dentro de la oración.

La excepción es la forma neutra lo de tercera persona que puede funcionar también como predicado nominal en oraciones copulativas con ser / estar.

b) Colocación de los clíticos

La colocación de los clíticos dentro de la oración viene determinada por dos factores:

a) por la forma verbal de que son complementos, y

b) por otra u otras formas pronominales átonas que pueden coexistir con ellos en la oración.

c) Uso enclítico:

La forma enclítica se emplea cuando el verbo está en infinitivo, gerundio o imperativo positivo. A veces, el imperfecto de subjuntivo funciona como forma exhortativa en oraciones exclamativas.

Cuando la forma verbal es compuesta, la forma pronominal enclítica deberá colocarse después del auxiliar. Es lo que ocurre en los infinitivos y gerundios compuestos:

Si el infinitivo o gerundio va subordinado a otro verbo (verbos modales, perífrasis verbales), el clítico puede ir en posición enclítica o proclítica:

Los clíticos en posición enclítica pueden producir cambios fonológicos en la forma verbal a la que van añadidos. Así pueden desaparecer algunos fonemas o sonidos de la forma verbal al añadirle un enclítico.

• La segunda personal del plural del imperativo positivo pierde la d final ante el enclíticos os:

sentad + os > sentaos [y no *sentados, que se confundiría con el participio]
venid + os > veníos [y no *venidos, que se confundiría con el participio]

Se exceptúa id + os > idos.

El habla coloquial suele sustituir la -d por una -r: sentad + os > sentaros; id + os > iros.

• La primera persona del plural del presente y del imperfecto de subjuntivo pierde la -s final cuando se le añade el enclítico nos o se:

sentemos + nos > sentémonos; digamos + se + lo > digámoselo.

• Los clíticos en posición enclítica, es decir, añadidos a la forma verbal (infinitivo, gerundio, imperativo positivo), se unen acentualmente con ella como si de una sola palabra se tratara.

«Las formas verbales con pronombres enclíticos llevan tilde o no de acuerdo con las normas generales de acentuación.»
[RAE: Ortografía de la lengua española, Madrid: 1999, § 4.7.3].

La nueva norma que rige desde 1999 viene a enmendar la antigua normativa (hasta 1999) que decía:

«Las formas verbales monosilábicas agudas, seguidas de un solo enclítico, se atienen en el uso ortográfico de la tilda al mismo régimen que cuando se emplean solas: dale, fuime, reírse, oírlo, déle, salíme, partióse.» [RAE: Esbozo, 1977, § 1.8.3 H.2]

d) Uso proclítico:

El uso proclítico de las formas átonas (anteposición al verbo) se emplea en todos los demás casos, es decir, cuando la forma verbal está en indicativo o en subjuntivo sin valor de imperativo positivo.

En la lengua literaria se pueden encontrar usos que no se atienen a esta normativa.

e) Ordenación de las secuencias de clíticos

Cuando un verbo lleva adjuntado más de un clítico, el orden en que estos deben aparecer no es libre, sino que está rígidamente fijado, según los rasgos que presenten.

En una misma oración pueden aparecer dos, e incluso tres, pronombres átonos. Todos clíticos que aparecen en el mismo enunciado van siempre juntos, ya sea en posición proclítica (antepuestos al verbo) o enclítica (añadidos a la forma verbal). Pero la secuencia de clíticos en la misma oración está sometida a un determinado orden:

f) Orden de personas gramaticales:

No debe repetirse ningún elemento y las secuencias de más de tres elementos están prohibidas.

Los clíticos de segunda persona han de preceder a los de la primera, y éstos, a su vez, preceden a los de la tercera persona.

Subordinado a otro verbo (verbos modales, perífrasis verbales), el clítico puede ir en posición enclítica o proclítica:  2a persona + 1a persona + 3a persona:

Si entre las formas pronominales en una oración hay un SE, éste pronombre predecerá a todas las otras formas pronominales. El pronombre de segunda persona, a su vez, precede siempre al de primera persona, y éste al de tercera persona. Nunca coexisten en el mismo enunciado las cuatro formas, sólo es posible la coexistencia de tres, aunque lo normal es que sean sólo dos. 

g) Orden de los casos (objeto directo e indirecto):

La tercera persona tiene formas para el objeto directo e indirecto. En los enunciados en que aparecen las dos formas con verbos ditransitivos, el objeto o complemento indirecto precede al objeto o complemento directo.

Hay que tener en cuenta que el clítico le/les (dativo) ante el acusativo lo, la, los, las se convierte automáticamente en se:

Los clíticos pueden ser compatibles dentro de una misma oración con sustantivos y pronombres tónicos que desempeñan idéntica función que ellos. Esto es lo que se llama uso pleonástico de los clíticos. El uso pleonástico o redundante consiste en la utilización de un clítico para indicar al objeto directo o indirecto ya representando en la misma oración por un sustantivo u otra forma tónica del pronombre personal. El objeto directo o indirecto aparece así doblado en el mismo enunciado:

Cuando el objeto directo o indirecto es un sustantivo o fórmula de tratamiento y va antepuesto al verbo, es obligatoria la aparición del pronombre átono antes del verbo doblando al objeto directo o indirecto antepuesto:

 
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